A poco más de media hora del Hotel Rural Costa del Trigo, se encuentra Ávila.

El símbolo inconfundible de Ávila es su muralla. Se ve desde la distancia y convierte a la ciudad en uno de los recintos amurallados mejor conservados de Europa.

En su interior, encontrarás una Ciudad Patrimonio de la Humanidad de calles empedradas, imagen medieval, interesantes iglesias, sabrosa gastronomía y un ambiente sosegado que te ayudará a desconectar.

La muralla y la mística de la ciudad

La icónica muralla de Ávila es visitable con un recorrido de 1.700 metros. Sus vistas a la Catedral, a la plaza del Mercado Grande o a los alrededores de la ciudad bien merecen subir a ella. Esta catedral es considerada la primera catedral gótica de España y se encuentra adosada a la muralla porque fue proyectada también como fortaleza.

El otro símbolo de la ciudad es Santa Teresa de Jesús, presente en cualquier parte de la ciudad, desde las esculturas honoríficas hasta en el dulce más popular de Ávila: las yemas de Santa Teresa.

Puedes visitar el Convento de Santa Teresa, situado en la que fuera su casa natal. Junto al convento, se encuentra el Museo de Santa Teresa.El Real Monasterio de Santo Tomás, la basílica de San Vicente o la basílica de San Pedro son también espacios religiosos de interés. Para aprender más sobre la mística y sus personajes en Ávila, es recomendable conocer el Centro de Interpretación de la Mística.

Ávila es una ciudad tranquila que invita a disfrutar con calma del tiempo. Por ejemplo, el momento del atardecer desde el mirador de los Cuatro Postes.

Está extramuros y, si te acercas al caer la noche, descubrirás la vista de la muralla iluminada en la oscuridad.

La hora de la comida es también un buen momento para disfrutar en Ávila.

Tienen fama sus carnes, en especial el chuletón de ternera y son muy populares las judías de El Barco de Ávila y las yemas de Santa Teresa.